VIDEO


Compartir este video

INFOGRAFIA


Compartir infografía

Glaciares en San Juan: no es como te lo contaron

Según explicaron desde la Comisión Reguladora, continúan los estudios sobre la masa de hielo cordillerana que representa el 3% de los recursos hídricos de la provincia.
Por definición un glaciar es una gruesa masa de hielo que se origina en la superficie terrestre por acumulación, compactación y re cristalización de la nieve. Siempre que evidencie flujos en el pasado o en la actualidad. En la provincia de San Juan, continúan avanzando los estudios sobre glaciares en el marco del inventario que se desarrolla a nivel local y nacional basado en la ya bien conocida Ley de Glaciares.
Según explicaron fuentes de la Comisión Reguladora del inventario, estudios anteriores y estimaciones actuales, los glaciares en territorio sanjuanino representan “aproximadamente” el 3 por ciento de los recursos hídricos de la provincia. “La cantidad de glaciares rondarían los trescientos, aunque todavía no concluye el inventario. El caudal de agua que representan es de 1.200 hectómetros. Esto se representaría más claramente si podemos imaginar que el agua que contienen todos los glaciares en San Juan podría rellenar 36 cubos con una capacidad 100×100 litros. Esto significaría que el total del agua que contienen todos los glaciares en nuestro territorio podría abastecer a la provincia solamente por una semana”, dijeron los especialistas.
La existencia de estos gigantes de hielo solo es posible cuando la precipitación anual de nieve supera la evaporada en la época de verano. Por lo cual, la mayoría se encuentra en zonas cercanas a los polos, aunque existen en otras zonas de gran relieve montañoso. Esto es lo que ocurre en la provincia de San Juan, ya que todos los glaciares sanjuaninos se encuentran establecidos sobre la Cordillera de los Andes, a más de 4 mil metros sobre el nivel del mar.
Los especialistas entrevistados explicaron que el proceso de crecimiento y establecimiento del glaciar se denomina glaciación y que existen diferentes tipos de glaciares. Los cuales pueden clasificarse según su forma (de valle, de nicho, de campo de hielo etc.), según el régimen climático (tropical, templado o polar) o según las condiciones térmicas (base fía, base caliente o politermal). A su vez, según los innumerables estudios en la materia, los lugares de un glaciar donde la acumulación de nieve es mayor a la ablación, se va acumulando nieve de año a año y las capas más profundas de la nieve se van transformando en hielo glaciar. La transformación en hielo glaciar se debe a dos procesos específicos: uno de compactación y otro de metamorfismo. Mientras que la velocidad de la transformación depende de la humedad y la temperatura del lugar donde se localice la masa de hielo. Como se describió anteriormente, la distribución de los glaciares en la provincia de San Juan depende de varios factores que intervienen en mayor o menor medida: temperatura media anual, precipitación, distribución de la nieve, cantidad de energía recibida y orientación. Estas masas de hielo existen entonces cuando en promedio la cantidad de “agua” acumulada iguala o excede la cantidad de ablación (derretimiento) en la estación de verano. Es por ello que los glaciares de San Juan pueden clasificarse como: glaciares de roca o escombro. Este tipo de formación glacial se representa por aquellos cuerpos de detrito congelado y hielo, cuyo origen está relacionado con los procesos criógenos asociados con el suelo permanentemente congelado y con hielos subterráneos. También se vinculan al hielo proveniente de glaciares descubiertos y cubiertos. “Cabe aclarar que cada glaciar se compone además del hielo por el material rocoso y los cursos internos y superficiales de agua”, explicaron fuentes de la Comisión Revisora del Inventario.

¿Cómo se comportan éstas masas de hielo?

Según explicaron los especialistas consultados, la mayoría de las masas de hielo de los Andes Centrales (donde se ubica la provincia de San Juan) están orientadas en dirección Sur y Este. “Esto está directamente relacionado a las diferencias de radiación entre las laderas donde se localizan. También en relación a la nieve, la cual es barrida por los vientos dominantes del oeste y sudoeste, y a los altos cordones montañosos que favorecen el emplazamiento de las masas de hielo, ya que actúan como barreras que captan las precipitaciones provenientes del anticiclón del Pacífico”. En este contexto cabe recordar que la Ley 26.639 de la Nación Argentina, más conocida como Ley de protección de glaciares, (de donde nace el proyecto de inventario de glaciares) establece los presupuestos mínimos para la protección de los mismos y del ambiente periglacial. El objetivo principal de la citada ley es preservarlos como reservas estratégicas de recursos hídricos para el consumo humano; para la agricultura y como proveedores de agua para la recarga de cuencas hidrográficas; para la protección de la biodiversidad; como fuente de información científica y como atractivo turístico.

Ley de glaciares y el paso del tiempo

En 2008, una ley anterior, de la diputada Marta Maffei, que también tenía por objetivo la protección de los glaciares, había sido aprobada por mayoría en la Cámara de Diputados, pero Cristina Fernández, como presidente de la Nación Argentina vetó dicha ley. En 2010, el diputado Miguel Bonasso presentó un nuevo proyecto que él mismo reconocía como muy similar al de la diputada Maffei. Pero a su vez, el senador oficialista Daniel Filmus presentó otro proyecto. Finalmente el Congreso de la Nación aprobó la ley 26639 y en octubre de 2010 se promulgó. Esta ley conjugó la propuesta del diputado Miguel Bonasso (basada en la de Maffei) y con la de Daniel Filmus, aunque Bonasso se había opuesto a los cambios. Finalmente la ley fue reglamentada por el decreto 207/2011 el 28 de febrero de 2011. Aunque todavía no se ha completado el Inventario Nacional de Glaciares dispuesto por la citada Ley. Los especialistas encargados de regular el desarrollo del inventario en San Juan explicaron que actualmente se están realizan los estudios y trabajos necesarios para poder cumplir con las normas nacionales y finalizar el relevamiento que busca determinar la cantidad de masas de hielo existentes y el tamaño que poseen. Según reiteraron los especialistas consultados, en marcadas ocasiones las ONG ambientalistas se han referido al peligro del derretimiento de glaciares producido por las distintas industrias que se desarrollan localmente. “Lo cierto es que muchas veces la manipulación de la información se aleja de la realidad del abastecimiento de agua en San Juan. En la provincia se cumple a raja tabla con las normas nacionales”, comentó Marcelo Ghiglione, miembro de la Comisión Revisora del Inventario de Glaciares. Y agregó: “No existe ninguna denuncia formal en relación a los glaciares de la provincia. El agua que utiliza San Juan proviene de las precipitaciones níveas, no de los glaciares. Hay que tener cuidado porque la mala información confunde”, concluyó.

Cifras Heladas

         26.639

Es la Ley de la Nación Argentina, más conocida como Ley de Protección de Glaciares.

         1.200

Son los hectómetros de agua que aproximadamente representan los glaciares en San Juan.

         36

Son los hectómetros de agua que aproximadamente representan los glaciares en San Juan.


Compartir este especial